23 de noviembre de 2009

Primacía del principio de igualdad

Para Rawls, la justicia es la norma que regula la estructura de las principales instituciones sociales –la estructura básica de la sociedad. Así, los individuos están sujetos por la justicia a mantener las instituciones justas, o bien, a crearlas cuando no existen; igualmente están obligados por leyes que están en concordancia con la justicia. Al interior de las instituciones justas, los individuos son moralmente libres de realizar sus propios proyectos y fines. Según Cohen, en su libro Rescuing Justice and Equality, esta imagen de la sociedad justa delinea una economía donde los individuos egoístas se afanan en alcanzar el máximo beneficio para sí dentro de las reglas institucionales. Esta imagen, dice Cohen, está incompleta.

Según Cohen, la justicia social requiere que la distribución de los costos y beneficios entre los individuos sea equitativa; que su origen y afirmación no depende sólo del criterio de elección de las instituciones básicas, sino de la responsabilidad de los miembros de la sociedad. En una sociedad justa, afirma Cohen, los individuos no sólo toman sus decisiones cotidianas respecto a la realización de sus propios proyectos y fines, sino también las toman con vistas a contribuir al bien de los otros, y de esta manera, producir una justa distribución --que Cohen supone una distribución casi igualitaria. Si bien la estructura de las instituciones debe cumplir con los principios de la justicia, esto no es suficiente.

Cohen pone el énfasis en una sociedad justa donde cada miembro abraza el ideal de la justicia social como fin y está dedicado a guiar su vida en la realización del bien común. Hay un elemento disposicional en la sociedad justa: un marco de orientación y devoción hacia el bien común. Que los miembros de la sociedad posean esa actitud, de acuerdo con Cohen, es un elemento intrínseco de la justicia y no sólo un buen instrumento para la realización de la justicia.