El libro tercero de la Ética [de Spinoza] es
engañosamente claro. Las proposiciones […] son, en su mayoría, breves y no
requieren mayor demostración.
La falta de escolios en los que el autor polemice o de
explicaciones menos rígidas sobre sus proposiciones da la impresión de que el
libro tercero es un manual de consulta psicológica un tanto cuadrado, en el que el paciente llegaría
contando sus síntomas y el psicólogo con la Ética
en mano respondería: “Tienes la proposición 18, junto con un poco de
fluctuación de ánimo, pero si sigues a la perfección lo que te dice la
proposición 24 te sentirás mejor”. Pero esto es así sólo en apariencia, una
mente un poco más ágil capaz de establecer las conexiones necesarias entre
proposiciones podría darse cuenta que dentro de este libro se esconde una
psicología más dinámica y rica.
Es por este tipo de detalles que me refería al libro
tercero como engañosamente claro.
Erick I. Sepúlveda Murillo, ‘Ideas generales acerca
del libro tercero de la Ética’
(Trabajo presentado en el Seminario de Spinoza, programa de licenciatura en filosofía, Facultad
de Humanidades y Ciencias Sociales, UABC, Tijuana, 2012).
