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25 julio, 2013

La teoría spinoziana de la negación

En un artículo sobre Melody Gardot, la singular y exitosa cantante de jazz americana, publicado en El País, encontré esta afirmación de la artista a propósito de su dramática historia que me sugiere un reflejo spinoziano. La afirmación expresa –a mí parecer-- de una manera profana, pero admirablemente clara, la teoría de la negación de Spinoza:

“Estoy dónde estoy porque vengo de dónde vengo. Así que lo acepto de la mejor manera. Es como el vino y el viñedo. No puedes cambiar la tierra de la que nace la uva, pero cada año cobra un sabor distinto”.

Recordemos brevemente que la teoría spinoziana de la negación se basa en la diferencia entre la determinación (negativa) y la distinción (positiva).

Estoy dónde estoy porque vengo de dónde vengo. Dice Spinoza que el modo finito --considerado desde una perspectiva abstracta--, es limitado y determinado, es decir, limitado en su naturaleza por otra cosa de igual naturaleza (como substancia) y determinado en su existencia por algo (como causa) que le niega la existencia en tal lugar o en tal momento. Pero esto es verdad cuando se considera el modo finito en sí mismo, separado de la causa que le hace ser en su esencia y en su existencia.

Pero cada año cobra un sabor distinto. Mas para Spinoza la esencia del modo finito es un grado de potencia. Este grado en sí mismo no significa un límite o una oposición, sino una distinción positiva intrínseca tal que se compone de una manera multifacética con otras esencias o grados en virtud de su causa común.