Deleuze
y Guattari llaman acontecimiento a ese entre-tiempo de comprensión, ‘la parte
en todo lo que sucede de lo que escapa a su propia actualización’.
‘El
acontecimiento no es el estado de cosas en absoluto, se actualiza en un estado
de cosas, en un cuerpo, en una vivencia, pero tiene una parte tenebrosa y
secreta que se resta o se suma a su actualización incesantemente: a la inversa
del estado de cosas, no empieza ni acaba, sino que ha adquirido o conservado el
movimiento infinito al que da consistencia. Es lo virtual lo que se distingue
de lo actual, pero un virtual que ya no es caótico, que se ha vuelto
consistente o real en el plano de inmanencia que lo arranca del caos. Real sin
ser actual, ideal sin ser abstracto’.
*¿Qué es la filosofía? Anagrama,
Barcelona, 2009, p. 157.