Alfredo
Martínez Sánchez
Como ocurrió
en el libro que suscitó la atención de un gran número de lectores ajenos a la
neurología (El error de Descartes) (1), volvemos a encontrar en el
título de la última obra de Damasio, En busca de Spinoza (2), a un filósofo. Aunque en el
primer caso era para objetarlo y en el segundo para reivindicarlo, el problema
epistemológico latente es el mismo, e incumbe a la relación entre ciencia y filosofía.
¿Es la ciencia competente para refutar o justificar la filosofía? Planteada en
estos términos generales la respuesta ha de ser negativa, pero si nos limitamos
a determinadas tesis filosóficas al menos hay que aceptar la controversia
(comenzando quizás con la discusión sobre si tales tesis son específicamente o
realmente filosóficas). El trabajo de Damasio muestra de un modo concreto cómo
la cuestión epistemológica señalada depende de la posibilidad de equiparar o de
hacer corresponder conceptos neurobiológicos y conceptos spinozistas
(¿filosóficos?) seguramente no todo lo que escribe un filósofo, en cuanto tal,
es necesariamente y siempre filosofía. En mi opinión, Damasio no consigue una
adecuación completa entre ambos lenguajes (sin entrar en si ello es posible),
pero sí una correspondencia suficiente en muchos casos, aunque menos lograda en
otros. De todos modos, el intento puede ser fructífero por lo que tiene de
mediación entre los dos tipos de discurso (3).
Por otro lado,
el propio Damasio nos ha facilitado la ocasión de juzgar filosóficamente su
obra, y en particular sus hallazgos neurobiológicos, al medirse con Spinoza. Respecto
al papel o la función de la filosofía spinozista en la obra de Damasio, debemos
entender que no se limita solamente a proporcionar un antecedente precientífico,
como el autor a veces sugiere (en cuyo caso la filosofía vendría a ser el pariente
pobre y rezagado, aunque inteligente, de la ciencia), sino que ha servido para
proporcionar a Damasio un escenario para intentar un ejercicio de
autocomprensión (que, por otra parte, ya se venía apuntando), en el que los
datos experimentales junto a las hipótesis por contrastar revelen un sentido
antropológico que la investigación empírica por sí sola es incapaz de
construir.
La
antropología (parcialmente implícita) de Damasio y la de Spinoza coinciden en
el marco general de una antropología no antropocéntrica que vendría
determinado por dos tesis fundamentales (o dos aspectos de una misma tesis, si
se quiere) (4):
- (1) El ser
humano como parte de la naturaleza.
- (2) El
rechazo del dualismo.
En este
contexto, Damasio desarrolla una apropiación de diferentes elementos del
pensamiento del filósofo, de entre ellos vamos a dirigir nuestra atención hacia
un punto central concerniente al llamado “problema mente-cuerpo” (o
“mentecerebro”), y al papel que desempeña la interpretación de la noción
spinozista de “idea del cuerpo” (5).
