Editor, traductor, periodista cultural, Nicolás González Varela ha
enseñado ciencias políticas en la Universidad de Buenos Aires, así como
traducido a Heidegger y Pessoa, entre otros. Autor de diversos artículos y
estudios sobre Arendt, Blanchot, Heidegger, Engels, Graves, Marx, Pound,
Spinoza, colabora en distintos medios impresos y digitales de actualidad y
cultura. Ha traducido y editado recientemente Karl Heinrich Marx. Cuaderno Spinoza (Montesinos, Barcelona, 2012,
268 pp.), libro que es el motivo principal de esta entrevista.
Después de felicitarte por tu traducción, por tu deslumbrante prólogo,
por tus notas, te pregunto por el nombre del autor del libro que has editado:
¿por qué Karl Heinrich Marx y no Karl Marx?
–Si es curioso, pero se trataba de ser fiel a Marx mismo. Incluso desde
la rúbrica. El trabajo juvenil sobre el libro más político de Spinoza, por
primer vez traducido al español, en su portada original, lleva como autor,
escrito de su propia mano, “Karl Heinrich Marx”; simplemente traté de respetar
el espíritu original que le había acuñado desde la escritura y quizá disolver
el óxido de la marca “Karl Marx”, tan desigualmente conocida, y creo que
provoca una productiva sensación al lector (y efectivamente es así) de que se
introducirá en un Marx inédito, irreconocible, incómodo, menos familiar, un
pensamiento que hay que volver a reencontrar y conocer. Por cierto, y nunca tan
actual como hoy.
¿Se había editado alguna vez en castellano Cuaderno Spinoza?
¿En qué idiomas se había editado hasta el momento?
–No, es la primera edición al español, una edición crítica lo que nos enorgullece
(a mí y por supuesto a la editorial). Los cuadernos de la época berlinesa de
Marx están depositados actualmente en el Internationale Marx-Engels-Stiftung,
fundación perteneciente a la Internationaal Instituut voor Sociale Geschiedenis
(IISG) de Amsterdam, en el depósito Marx-Engels Nachlass, junto a gran parte de
su legado literario. Hemos publicado los tres cuadernos centrados en el
Tractatus theologicus-politicus, la obra política más importante de Baruch de
Spinoza, escritos por Marx y un escribiente profesional desconocido. Una
primera publicación parcial de extractos de estos textos apareció en la primera
intento de edición de la obra completa de Marx y Engels, iniciada por el ya
mítico y trágico marxólogo David Riazanov en la URSS en los años 1920’s, en los
llamados MEGA 1, siglas de: Marx-Engels historisch-kritische Gesamtausgabe,
aunque su publicación completa recién apareció en la siguiente edición MEGA,
denominada 2, recién en 1976. Existe una edición en francés, en una revista
académica especializada de circulación limitada, los Cahiers Spinoza, de 1977,
y otra en italiano, ya en formato de libro, bajo el título Quaderno Spinoza,
1841, de 1987. Hemos consultado todas estas ediciones en nuestra versión al
español, y debo decir que es más completa que las precedentes.
¿Qué contiene el Cuaderno
Spinoza?
–La lectura del texto spinoziano más político por parte de un joven Marx
asume la forma de una apropiación y recomposición personal del Tractatus
theologico-politicus. Pensemos que este libro, el más político de Spinoza, fue
durante mucho tiempo considerado un libro “maldito”, condenado por la
Inquisición, y que en España recién se lo tradujo vergonzosamente por primera
vez… ¡en 1878! Debemos situarnos en los inicios de 1841: Marx planifica junto a
Bruno Bauer la creación de un periódico filosófico ateo, un radikale
Zeitschrift, el abortado Archiv des Atheismus. Ese mismo enero comenzará a
escribir y anotar en unos cuadernos sus primeros extractos y comentarios sobre
una serie de filósofos clásicos de la Modernidad, Leibniz, Hume, y los más
extensos sobre el texto más político del judío subversivo de Vooburg, como se
le llamaba, Baruch de Spinoza.De la última fase del período berlinés del joven
Marx, centrado en el año 1841, han sobrevivido otros seis cuadernos aparte del
de Aristóteles, numerados como B1 y B2. De ellos los dedicados a Spinoza se
basan en la Opera… también en latín, la edición de uso académico más usual en
esa época en Alemania. Los extractos del joven Marx se centran en el Tractaus
theologicus-politicus y en su correspondencia. Los cuadernos tienen una
peculiaridad: revelan de modo significativo no sólo la misma personalidad del
joven Marx, sino sus intereses intelectuales a mediano plazo. Marx con Spinoza
no se asume como mero seleccionador o con un objetivo de amanuense, sino como
“autor”. La grafía en los cuadernos es la de Marx, pero el título formal de la
cubierta (Spinoza’s Theologische-politischer Traktatus) es de un copista
anónimo. Después del título, vuelve a aparecer con la grafía de Marx una
aparente autoría: von Karl Heinrich Marx. Berlin 1841. Marx también se hizo
copiar cerca de sesenta extractos de cartas del filósofo holandés. Se ha dicho
que con este último gesto se puede ver “la alusión (¿irónica?) a un gesto de
apropiación de un pensamiento con el fin de utilizarlo como propio.” ¿Cómo ha
de entenderse este subtítulo?, se pregunta, por ejemplo, el marxólogo Rubel, y
contesta que Marx “parece que quiere dar a entender que retuvo de Spinoza todo
lo que creyó necesario para construir su propia visión del mundo y de las
relaciones humanas, siendo la verdad obra de toda la Humanidad y no de un
individuo… el pensamiento de Spinoza le confirmaba en su determinación de
conceder a Alemania la señal de lucha por la Democracia… Fue por lo tanto en la
escuela de Spinoza, y no en la de Hegel, donde Marx aprendió a conciliar
Necesidad y Libertad”. Especialistas spinozianos de calibre, como Matheron, han
hablado, en modo persuasivo y documentado, de “un verdadero y auténtico montaje”
del joven Marx sobre el Spinoza político Pero lo cierto es que el Hefte de
Spinoza es un texto propio de Karl Marx utilizando las palabras del Spinoza más
político.

